lunes, 1 de agosto de 2011

Tú me dices,yo te digo,y así empieza nuestra guerra cotidiana.Yo me armo de adjetivos,tú conjugas el peor de mis pasados.
Y te apunto donde duele y te acuerdo el peor de tus pecados..tú reviras la ofensiva y disparas donde sabes que haces daño.
Y,en el campo de batalla,quedan muertos los minutos que perdemos;Tú me dices,yo te digo,y así acaba nuestra guerra cotidiana(esta guerra sin cuartel que nadie gana).

¿ Por que hablamos y no usamos ese tiempo en darnos besos ?
En pintarnos con las manos las caricias que queremos y que no nos damos porque siempre hablamos,de lo tuyo y de lo mío,del pasado y los culpables,mientras muere otro minuto,porque hablamos.
Ya te dije que no es cierto,ya dijiste que tú no eres lo que digo.Nadie cree,nadie acepta,cada quien defiende su utopía.
Y el fantasma de la duda se abre paso en la frontera del futuro,y el presente moribundo se consuela con lo poco que nos queda.
Y te quiero y me quieres,pero somos más idiotas que sensatos..y aparece otro día..
y nos van quedando llagas incurables(de esta maldita enfermedad de hablar de más).

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