lunes, 26 de agosto de 2013

Me gusta dar mucho de mi, sino siento que no estoy haciendo las cosas al 100 %. Pero en algún momento me canso, no ?. Y a mi me gusta, me encanta. Pero que pasa cuando el otro no lo ve ? o no lo quiere ver, en realidad.
No sé en qué fallo pero de verdad me di cuenta que no le importo como me gustaría importarle. Y es muy triste. pero no tengo más ganas de forzar todo. 
No estoy desilusionada ni nada por el estilo, porque sé que es asi. Un poquito me duele pero no tanto porque afortunadamente decidí no ilusionarme .

miércoles, 21 de agosto de 2013

Hoy el día está increíble. No hay otra palabra. PRECIOSO.
Es genial como, aunque crea que no, repercute en mí el clima. Hoy me siento feliz, relajada, hasta enamorada(de que?).
Tengo sensaciones muy raras adentro mio, pero me siguen gustando.
Pasaron muchas cosas, y siguen pasando.Aveces me cuesta parar para analizar cada una y definir como seguir. Tengo una inmensa confianza en que lo que deba ser, será. Deposito totalmente mis cosas en eso. Me sorprende como por mas de que se fuerze algo, siempre termina saliendo de otra manera. Todo es mas lindo natural. Eso es lo que mas me cuesta asimilar.
Siento que la voy a pasar mal, pero de verdad no quiero guardarme casi nada. Pienso que es lindísimo sentir, de la manera que sea. No me gustan las cosas a medias, por eso me descoloca tanto esto. Pero si provoca sensaciones lindas en mi, por qué dejarlo ?. Porque me divierte, me hace pensar y planear muchas cosas.
Creo que su principal cualidad es que me sorprende, en cada momento. No me espero nunca lo que hace,o dice. Y me gusta como soy con el, de eso no hay dudas. Lo que provoca en mí es alucinante. Me dan ganas de ser mil cosas.Y me parece que eso es genial.


Distancia: a doscientos metros no podemos saber si una mujer es bella. A unos centímetros todas son iguales. La percepción de la belleza necesita cierto margen espacial, que varía no sólo de acuerdo al observador sino también de acuerdo al objeto observado. Entre nosotros decíamos sobre alguna mujer, utilizando una expresión ya convenida, “tiene buen lejos”, pues a cierta distancia parecía linda, pero apenas se acercaba no lo era. Otras en cambio tienen “buen cerca”, pero cuando se alejan notamos que son desproporcionadas o flacas o con las piernas torcidas. ¿Qué distancia debe servirnos de patrón para dar un veredicto estético sobre una persona? Un amigo, a quien hice esta consulta, me respondió: “La distancia de la conversación”.
"Lo fácil que es confundir la cultura con erudición. La cultura en realidad no depende de la acumulación de conocimientos, incluso en varias materias, sino del orden que estos conocimientos guardan en nuestra memoria y de la presencia de estos conocimientos en nuestro comportamiento. Los conocimientos de un hombre culto pueden no ser muy numerosos, pero son armónicos, coherentes, y, sobre todo, están relacionados entre sí. En el erudito, los conocimientos parecen almacenarse en tabiques separados. En el culto se distribuyen de acuerdo a un orden interior que permite su canje y su fructificación. Sus lecturas, sus experiencias se encuentran en fermentación y engendran continuamente nueva riqueza: es como el hombre que abre una cuenta con interés. El erudito, como el avaro, guarda su patrimonio en un media, en donde solo cabe el enmohecimiento y la repetición. En el primer caso el conocimiento engendra conocimiento. En el segundo el conocimiento se añade al conocimiento. Un hombre que conocer al dedillo todo el teatro de Beaumarchais es un erudito, pero culto es aquel que habiendo solamente leído Las bodas de Fígaro se da cuenta de la relación que existe entre esta obra y la Revolución Francesa o entre su autor y los intelectuales de nuestra época. Por eso mismo, el componente de una tribu primitiva que posee el mundo en diez nociones básicas es más culto que el especialista en arte sacro bizantino que no sabe freír un par de huevos."
"Hay veces en que el itinerario que habitualmente seguimos, sin mayor contratiempo, se puebla de toda clase de obstáculos: un enorme camión nos impide cruzar la pista, un taxi está a punto de atropellarnos, un viejo gordo con bastón y bolsa obstruye toda la vereda, una zanja que el día anterior no estaba allí nos obliga a dar un rodeo, un perro sale de un portal y nos ladra, no encontramos sino luces rojas en los cruces, empieza a llover y no hemos traído paraguas, recordamos haber olvidado en casa la billetera, algún imbécil que no queremos saludar nos aborda, en fin, todos aquellos pequeños accidentes que en el curso de un mes se dan aisladamente, se concentran en un solo viaje, por un desfallecimiento en el mecanismo de las probabilidades, como cuando la ruleta arroja veinte veces seguidas el color negro. Extrapolando esta observación de una jornada a la escala de una vida, es esa falla lo que diferencia la felicidad de la infelicidad. A unos les toca un mal día como a otros una mala vida."