"A
lo mejor estábamos equivocados en todo eso del amor. Que a mí me da
igual si eres un príncipe azul o no, que no me importa si me convienes o
no. Que al final, posiblemente, lo único que
importe es querer pasarme día tras día contando los lunares de tu
espalda, las caricias en el cuello durante un beso, las sonrisas tontas,
las miradas que esconden un mundo que los demás no pueden ver, las
ganas de vernos, salir a la calle y ver que estás ahí, esperando por mí.
Que da lo mismo estar a tres mil kilómetros o a dos centímetros mientras te haga sentir completamente feliz"
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